A través de las experiencias
analizadas en este libro, tanto en los países de la OCDE como en América Latina,
y a pesar de la gran heterogeneidad de contextos, se pueden identificar una
serie de factores que actúan positivamente en el desarrollo profesional docente.
Las políticas educativas de cada país deben encontrar los objetivos y
orientaciones adecuados a sus propias circunstancias. Son necesarias buenas
políticas para que el desarrollo profesional docente asegure las competencias
que maestros y profesores van a requerir a lo largo de su extensa trayectoria
profesional. La sociedad necesita buenos maestros y profesores, cuya práctica
profesional responda a estándares profesionales de calidad, y que cumplan antes
que nada con un compromiso básico: el de respetar el derecho de los estudiantes
a aprender.