El conjunto de estos
estudios trata de la "ruptura de la tradición" tal como ha sido testimoniada y
expresada en lo que se ha venido a llamar la segunda modernidad. Desde mediados
del siglo XIX, la pérdida de fuerza orientadora y de vigencia de la tradición es
un proceso que se ha convertido en un elemento constitutivo de la consciencia de
este tiempo. Dos pensadores se revelan aquí como ineludibles para la reflexión:
Martin Heidegger y su relectura del nihilismo en busca de su esencia y
superación; y Walter Benjamin, exponente de la crisis de la consciencia
histórica y de la búsqueda de una nueva comprensión de la estética y la cultura.